martes, agosto 04, 2009

Perfiles Psicológicos para Criminólogos


Este Blog lo construí para utilizarlo con mis alumnos de los cursos que imparto, aquí se encuentran los temas y las referencias bibliográficas que se utilizan en ellos, así como material de lectura y asignaciones específicas
para trabajos y actividades de investigación complementaria.
Las Materias para el Semestre Ago-Dic 2009
son:
Psiquiatría Forense y Diversas Formas de la Delincuencia.
Se irán agregando más materiales e información conforme se perfeccione el sistema.

Lic.Manuel Treviño Wong.

lunes, agosto 03, 2009

Revisión de Conceptos Psicológicos

FACULTAD DE DERECHO Y CRIMINOLOGÍA
Licenciatura en Criminología
Materia
Psiquiatría Forense 8mo. Semestre

Bibliografía
Noyes Psiquiatría Clínica Moderna (capítulo 6 psicopatología)
Autor Lawrence C. Kolb
Editorial La Prensa Médica Mexicana, S.A. de C.V.
Sexta Ed. en Español IBSN968-435-061-9

Psicopatología

Autores Irwin G. Sarason & Barbara R. Sarason

Ed. Pearson/ Prentice Hill

Undécima Edición IBSN 970-26-0841-4

Notas del Maestro de la Materia

PERSONALIDAD

v grupo total de técnicas y equipo de ajuste que el individuo posee para interactuar con la realidad

v Es la manera relativamente coherente y única de sentir, pensar y comportarse de una persona.

v Conjunto formado por los modelos de conducta y tendencias relativamente permanentes, que son característicos de un individuo

Ø La personalidad se desarrolla en etapas sucesivas

Esto sucede generalmente de una manera sana y en una secuencia y armoniosa hasta una madurez biopsicológica y biosocial, a través de la lactancia, la niñez, la madurez y la senectud, con la realización de las potencialidades, satisfacciones subjetivas y ajuste social.

En el desarrollo de la personalidad hay normalmente una progresión hacia la madurez, y cada etapa se desarrolla como una consecuencia lógica de la etapa previa; se trata de un crecimiento que emerge a través de la continuación de ellas y cada una tiene sus necesidades y problemas particulares.

Si persisten restos de una etapa anterior en etapas subsecuentes, pueden provocar deformaciones de la personalidad y volverse el origen de una enfermedad psicológica.

Las primeras experiencias continúan ejerciendo su influencia sobre la personalidad en desarrollo aún cuando no pueden ser evocadas por la conciencia.

Puede haber una detención o un crecimiento desigual de distintos componentes de la personalidad

Ambas posibilidades dependen de complicados factores genéticos, ambientales, sociales y emocionales.

Homeostasis

Equilibrio fisiológico de un organismo a través de Procesos físicos y bioquímicos

Ajuste

Procesos psicológicos automáticos e inconscientes para adaptarse a la vida en la sociedad

humana y sus consecuencias de interacción

Personalidad y Procesos Adaptativos

La personalidad consciente de sí misma, con su intensa necesidad de seguridad y autoestimación, elabora mecanismos de naturaleza protectora en forma instintiva ( inconsciente) igual que el sentido de autoconservación evita el peligro físico inminente

El desarrollo de la conducta comunicativa, de exploración y encaminada a resolver problemas, en especial el lenguaje y los procesos del pensamiento, son considerados como procesos adaptativos.

Estos procesos se adquieren a través del aprendizaje

Identidad

Autoconcepto

Mismidad

Continuidad

Permanencia del yo y de la persona a lo largo del tiempo

Se concibe como un proceso emergente, es “ideología” un conjunto de ideales que se abren hacia al futuro

Normalidad

v Salud OMS

La presencia de bienestar físico y emocional

ausencia de enfermedad

Capacidad para readaptarse al Stress

o para recuperarse de una enfermedad

Adulto Sano

ü identidad personal

ü propósito de vida

ü Autonomía personal (real y sentimiento de)

ü voluntad de percibir la realidad

ü Hacer frente a sus vicisitudes

ü Capacidad para invertir afecto en otros y entender sus necesidades

ü Lograr una relación heterosexual mutuamente satisfactoria.

ü Ser activo y productivo

ü Persistir en el esfuerzo y soportar las frustraciones hasta consumar la tarea.

ü Responder de manera flexible ante el Stress

ü Recibir placer de diferentes fuentes

ü Aceptar sus limitaciones en forma realista

Conducta desadaptativa

Cómo siente ser diferente

Qué Significa Serlo

Cómo trata la sociedad a los que considera distintas

El espectro de las diferencias es amplio, va desde delirios que distorsionan la realidad y la debilitación severa, hasta las preocupaciones y peculiaridades en la conducta que sería mejor no tener, pero que no interfieren de manera significativa con nuestra vida diaria.

Ø La adaptación comprende el equilibrio entre lo que la gente hace y desea hacer, por un lado y lo que el ambiente (la comunidad) requiere por otro.

Es un proceso dinámico y cambiante

Ø Qué también nos adaptamos depende de dos factores:

Nuestras características personales ( habilidades, aptitudes, actitudes, condición física)

La naturaleza de las situaciones que enfrentamos

Ejemplo: Conflicto familiar o desastre natural.

Ø Conducta adaptativa y Desadaptativa

Adaptación Se refiere a la supervivencia de las especies

Ajuste Se refiere al dominio individual del ambiente y la sensación de estar en paz consigo mismo.

Describir la conducta como desadaptativa implica que existe un problema; también sugiere que ya sea la vulnerabilidad del individuo, su incapacidad para el afrontamiento o el stress excepcional en el ambiente son los que han provocado los problemas para vivir.

Stress
Se refiere a las reacciones de la gente ante situaciones que representan exigencias, apremios u oportunidades que deban aprovecharse.
El stress se experimenta cuando se enfrenta un cambio inesperado o fuera de lo común.
Es probable que se experimente un Stress mayor cuando el cambio ocurre al mismo tiempo que una crisis severa de su vida.

Afrontamiento

se refiere a la forma en que las personas manejan las dificultades y tratan de superarlas.

Capacidad de Afrontamiento son las técnicas disponibles para que un individuo haga esos intentos.

Lo útil de una habilidad en particular depende de la naturaleza de la situación y de las vulnerabilidades y cualidades del sujeto.

Ø Ejemplos de Habilidades para el afrontamiento

  • pensamiento constructivo
  • manejo de los problemas conforme se presentan
  • comportamiento flexible
  • retroalimentación acerca de que tácticas funcionan en una situación determinada y cuales no.

Vulnerabilidad

Se refiere a que tan probable es que respondamos de manera desadaptada a ciertas situaciones.

La vulnerabilidad puede aumentar con la herencia

Características de la personalidad como la tendencia a preocuparse o sentirse ansioso.

Falta de habilidades, como tomar decisiones con tranquilidad o por una acumulación de experiencias negativas inesperadas.

Algunas personas son más vulnerables en todas las situaciones debido a que manejan en forma menos efectiva lo que les sucede en la vida cotidiana.

Otros son más vulnerables debido a una combinación de sucesos estresantes recientes.

Las personas son más vulnerables también, en algunos tipos particulares de situaciones que les recuerdan problemas o dificultades pasados.

Factores de riesgo de la conducta violenta

Antecedentes de conducta agresiva y destructiva.

Antecedentes de repetidas violaciones de tránsito

( conducir con imprudencia, etc.)

Antecedentes de abuso y negligencia en la niñez

Antecedentes de severa hiperactividad e inquietud durante la niñez.

Consumo habitual y dependencia al alcohol

Intentos y rasgos suicidas

Hipersexualidad

Poca Tolerancia a la frustración

Baja autoestima y sensación de fracaso

Incapacidad para analizar la conducta propia

Impulsividad

Egocentrismo

Tabla 33.2-2 Tomado del libro de Psiquiatría del Dr. Kaplan


Valoración y predicción de la conducta violenta

Signos de violencia inminente
Actos recientes de violencia, incluida la violencia contra propiedades
Amenazas verbales o físicas
Llevar armas u objetos que pueden ser usados como tales (por ejemplo, tenedores o ceniceros)
Agitación psicomotriz progresiva
Intoxicación por alcohol u otras sustancias
Manifestaciones paranoides en pacientes psicóticos
Alucinaciones auditivas que conminan a la violencia, algunos pero no todos, los pacientes tienen un riesgo alto
Enfermedades cerebrales, con lesiones globales o frontales, menos comúnmente con alteraciones del lóbulo temporal (controvertido)
Excitación catatónica
Ciertos episodios maníacos
Ciertos episodios depresivos agitados
Trastornos de personalidad (rabia, violencia o discontrol de impulsos)

Valoración del riesgo de violencia


Considerar la ideación violenta, deseo, intención, plan, disponibilidad de medios, desarrollo de plan, deseo de ayuda.
Considerar variables sociodemográficas —sexo (varón), edad (15-24), nivel socioeconómico (bajo), soporte social (escaso)
Considerar la historia del paciente: violencia, actos antisociales no violentos, descontrol de impulsos (por ejemplo, juego patológico, abuso de sustancias, suicidio o autoagresiones, psicosis)

Considerar factores de estrés explícitos (por ejemplo, conflicto marital, pérdida real o simbólica).


Examen de Estado de Salud Mental

Actividad motriz

Ansiedad

Apariencia personal

Conducta

Contenido del pensamiento

Estado de ánimo

Forma de hablar

Funcionamiento cognocitivo (atención, memoria)

Impedimento ocupacional y social

Nivel de energía

Rasgos de la personalidad

Síntomas físicos

Trastorno de la alimentación

Trastorno de la percepción

Trastorno del sueño

Clasificación Multiaxial DSMIV

Eje 1.- Clasificación primaria o diagnóstico del problema que requiere Atención.

Eje 2.- Cualquiera de los trastornos del desarrollo o de la personalidad que empiezan en la niñez o

la adolescencia y que, por lo general, continúan de manera estable hasta la edad adulta.

Eje 3.- Se refiere cualquiera de los trastornos físicos que parecen ser pertinentes para un caso.

Eje 4.- Califica la severidad de los causantes psicosociales de stress en el pasado inmediato del

paciente que pueden contribuido al problema clínico y, quizás tengan una influencia sobre

el curso del tratamiento.

Eje 5.- Contiene una evaluación global del funcionamiento psicológico, las relaciones sociales y las

actividades ocupacionales. Se califican tanto el funcionamiento actual como el nivel más

elevado del funcionamiento durante el año anterior.

jueves, julio 30, 2009

Agresión y Violencia

Agresión y Violencia

AGRESIÓN
La conducta agresiva humana es cualquier forma de acción violenta contra los otros, que pueden tratar de eludirla o repelerla. La agresión implica el deseo de herir o dañar de algún modo al otro, como consecuencia de los acontecimientos previos o posteriores al acto agresivo. Comparada con la agresión animal, que es instintiva, y podría responder al instinto de supervivencia, la agresión humana parece una conducta aprendida, difícil de explicar en función del beneficio de la especie.
La agresión y la violencia son frecuentes en muchas situaciones clínicas, desde la intoxicación etílica o de otras sustancias, hasta los trastornos cognoscitivos, el maltrato infantil o la acción antisocial crónica. La violencia es el resultado de la ruptura del equilibrio entre los impulsos y el control interno (figura 4.4-1).
Los individuos pueden tener fantasías o ideas violentas pero, si no pierden el control, los pensamientos no se convierten en actos. Cualquier conjunto de circunstancias que incrementan los impulsos agresivos en un contexto de capacidad de control escasa, puede provocar actos violentos. Entre las situaciones en las que actúan elementos combinados están los estados tóxicos y orgánicos, las discapacidades del desarrollo, la psicosis florida, los trastornos de conducta y el estrés psicológico o ambiental insoportable.
Las causas

Sociales, FRUSTRACIÓN. El factor individual más potente que incita al ser humano a la agresión es la frustración. La aceptación generalizada de esta opinión se basa en la hipótesis de la frustración -agresión de John Dollar. En su formulación original, la hipótesis planteaba que la frustración conduce siempre a la agresión y que la agresión es siempre producto de la frustración.
Las personas frustradas, sin embargo, no siempre responden con pensamientos, palabras o actos agresivos. Pueden mostrar un amplio abanico de reacciones, que van desde la resignación, la depresión o la desesperación hasta los intentos de superar las causas de su frustración. Los individuos (por ejemplo, los boxeadores o los jugadores de fútbol) actúan agresivamente por muchos motivos y como respuesta a estímulos variados.
Un examen de la evidencia indica que la frustración incrementa o disminuye la aparición de una conducta abiertamente agresiva, dependiendo en gran medida de dos factores: En primer lugar, la frustración parece incrementar la agresividad sólo cuando es inmensa; si es débil o moderada, puede no provocar agresividad. En segundo lugar, la frustración parece facilitar la agresión cuando se percibe como algo arbitrario o ilegítimo, no cuando se interpreta como algo merecido y legítimo.
LA PROVOCACIÓN DIRECTA. Se ha comprobado que la agresión física o verbal del otro suele provocar la conducta violenta. Una vez que la agresión ha comenzado, suele presentar un patrón de escalada no establecido; en consecuencia, incluso una provocación verbal discreta o una mirada intencionada puede iniciar un proceso de intercambio de provocaciones cada vez más intensas.
AGRESIÓN. Se ha observado una relación entre la agresividad y la violencia televisiva. Cuanta más violencia ven los niños en la televisión, mayor es su nivel de agresividad hacia tus demás. La intensidad de esta relación parece incrementarse con el tiempo, poniendo de manifiesto el efecto acumulativo de la violencia en los medios de comunicación. En la tabla 4.4-5 se resumen los procesos que influyen en el efecto de la violencia en la pantalla sobre la conduela del espectador.


Ambiental. POLUCIÓN DEL AIRE. La exposición a olores desagradables (como los producidos por una planta química o por la industria) puede incrementar la irritabilidad personal y. en consecuencia, la agresividad; aunque este factor parece ser cierto sólo hasta cierto punto. Si los olores en cuestión son verdaderamente nauseabundos, la agresión parece disminuir, quizá porque el objetivo fundamental de la persona que lo sufre es conseguir alejarse de ese entorno desagradable.
RUIDO. Algunos estudios han demostrado que las personas expuestas a un ruido violento e irritante muestran una mayor tendencia a la agresión que las personas que no sufren este tipo de estrés ambiental.

HACINAMIENTO. Algunos estudios indican que el hacinamiento puede producir altos niveles de agresividad, pero otros investigadores no han conseguido demostrar esta relación.
El hacinamiento puede incrementar el nivel de agresividad cuando produce reacciones típicas negativas (por ejemplo, enfado, irritación y frustración).
Situaciones.

SOBREEXCITACIÓN FISIOLÓGICA. Algunos investigadores sostienen que la sobreexcitación fisiológica de origen diverso (actividades competitivas, ejercicio vigoroso, películas provocadoras) pueden favorecer actos abiertamente agresivos.

EXCITACIÓN SEXUAL. Recientes investigaciones indican que los efectos de la excitación sexual sobre la agresividad dependen en gran medida de los materiales que han inducido esa reacción y de la propia naturaleza de la misma. Cuando el material erótico utilizado es suave (fotografías de desnudos atractivos), se reduce la agresividad. Si son más explícitas (como las películas pornográficas en las que aparecen parejas que participan en distintos actos sexuales), se incrementa la agresividad.

DOLOR. El dolor físico puede provocar los impulsos agresivos (el deseo de herir o dañar al otro). Este impulso, a su vez, puede expresarse contra cualquier objetivo, incluidos aquellos que no tienen nada que ver con el malestar del agresor. Esta hipótesis podría explicar por qué los individuos expuestos a un acto agresivo actúan agresivamente contra los otros.

Hormonas, drogas y otras sustancias. En los animales, la agresividad se ha asociado con la testosterona, la progesterona, la hormona luteinizante, la renina, la B-endorfina, la prolactina, la melatonina, la noradrenalina, la dopamina, la adrenalina, la acetilcolina, la serotonina, el ácido 5-hidroxindolacético-(5-HIAA) y el ácido fenilacético, entre otras sustancias.

Algunos estudios relacionan el nivel de agresividad con los niveles de andrógenos. Estos estudios destacan el síndrome de insensibilidad a los andrógenos (en el que se produce una unión defectuosa entre andrógenos y proteínas que provoca el nacimiento de varones con apariencia femenina y una menor propensión hacia el juego violento) y el síndrome adrenogenital (en el que el córtex adrenal de la madre expone al feto a una elevada cantidad de andrógenos adrenales que producen una masculinización que se manifiesta, en parte, por la mayor tendencia al juego violento en niñas masculinizadas).





En lo relativo al consumo de drogas y otras sustancias, pueden hacerse las siguientes consideraciones generales: las dosis pequeñas de alcohol inhiben la agresividad y las dosis elevadas la incrementan; los efectos de los barbíturícos son similares a los del alcohol; el efecto de los aerosoles y los disolventes comerciales también tienen unos efectos similares a los del alcohol; los ansiolíticos suelen inhibir la agresividad, aunque a veces se produce una agresividad paradójica; la dependencia de los opiáceos (sin intoxicación) se asocia a una mayor agresividad, lo mismo que el uso de estimulantes, cocaína, alucinógenos y, en ciertos casos, distintas dosis de marihuana.
Neurotransmisores. En general, los mecanismos catecolaminérgicos y colinérgicos parecen estar relacionados con la inducción y el incremento de la agresividad predatoria, mientras que los sistemas serotonérgicos y el ácido-V- aminobutírico (GABA) parecen inhibir esa conducta.
Los sistemas catecoiaminérgico y serotonérgíco modulan de manera evidente la agresividad afectiva. La dopamina parece facilitar la agresividad, mientras que la norepinefrina y la serotonina parecen inhibirla. Recientemente, la serotonina ha recibido atención de nuevo como un factor indicador potencial mente importante en la agresión. La bajada rápida de los niveles o la función serotonínica se asocia al incremento de la irritabilidad y, en primates no humanos, al incremento de la agresividad. Algunos estudios en seres humanos han revelado que los niveles de HIAA-5 en el líquido cefalorraquídeo se correlacionan inversamente con la frecuencia de la agresividad, en especial en los suicidas.
Determinantes genéticos. ESTUDIOS GEMELARES.
Las investigaciones realizadas con gemelos monocigóticos indican que existe un componente hereditario en la conducta agresiva. La mayoría de estos estudios, además, se han centrado en poblaciones no psiquiátricas, en las que los índices de concordancia en los gemelos monocigóticos superan los índices de los gemelos dicigóticos.
ESTUDIOS DE ANTECEDENTES FAMILIARES. Se ha demostrado en varios estudios que los individuos con antecedentes familiares de trastorno mental son más propensos a sufrir trastornos mentales y a desarrollar conductas agresivas que los que no la tienen. Los individuos con menor cociente de inteligencia (CI) parecen presentar una mayor frecuencia de delincuencia y agresiones que los que tienen CI normales. Las correlaciones observadas entre la conducta agresiva y otras conductas atípicas indican que la predisposición genética a la conducta atí-pica (incluida la conducta asociada con un trastorno mental) se asocia con funciones fisiológicas atípicas, una de cuyas consecuencias es la mayor probabilidad de agresión.

INFLUENCIAS CROMOSÓMICAS. Las investigaciones respecto a la influencia de los cromosomas sobre la conducta se han centrado básicamente en las anormalidades en los cromosomas X e Y, sobre todo en el síndrome del cromosoma XYY-47. Los primeros estudios indicaban que los individuos con este síndrome se caracterizan por tener altura elevada, inteligencia inferior a la normal y alta probabilidad de acabar en prisión por implicarse en conductas criminales. Sin embargo, los estudios posteriores indicaron que, como mucho, el síndrome XYY contribuye a la conducta agresiva en un pequeño porcentaje de casos. Los estudios sobre las características andrógenas y gonadotropínicas de las personas con síndrome XYY no han llegado a conclusiones definitivas y no han podido establecer que se trate de individuos bioquímicamente atípicos.

Algunos trastornos innatos del metabolismo de origen genético, que afectan difusamente al sistema nervioso, parecen asociarse a personalidades agresivas. Como ejemplos pueden citarse el síndrome de Sanfilippo (incremento de los depósitos de mucopolisacándos), el síndrome de Vogt (un trastorno neuronal difuso caracterizado por un nivel excesivo de glangliósidos) y la fenilcetonuria.





















Tabla 4.4.-4
Perspectivas teóricas sobre la agresión
Teoría Origen supuesto de la agresividad Posibilidad de prevenir o controlar la agresividad
Teoría del instinto Tendencia innata o instinto Baja: Los impulsos agresivos se producen constantemente y son
imposibles de evitar
Teoría del impulso Impulso agresivo desencadenado Baja: Las fuentes externas que provocan el impulso agresivo (por
externamente ejemplo, la frustración) son habituales e imposibles de eliminar
Teoría del aprendizaje Condiciones sociales y ambientales, más De moderada a alta: los cambios adecuados sobre las condiciones social aprendizaje social anterior sociales y ambientales o el reforzamiento de las contingencias
pueden reducir o prevenir los actos agresivos directos


Tabla 33.2-2
Valoración y predicción de la conducta violenta
Signos de violencia inminente
Actos recientes de violencia, incluida la violencia contra propiedades
Amenazas verbales o físicas
Llevar armas u objetos que pueden ser usados como tales (por ejemplo, tenedores o ceniceros)
Agitación psicomotriz progresiva
Intoxicación por alcohol u otras sustancias
Manifestaciones paranoides en pacientes psicóticos
Alucinaciones auditivas que conminan a la violencia, algunos pero no todos, los pacientes tienen un riesgo alto
Enfermedades cerebrales, con lesiones globales o frontales, menos comúnmente con alteraciones del lóbulo temporal (controvertido)
Excitación catatónica
Ciertos episodios maníacos
Ciertos episodios depresivos agitados
Trastornos de personalidad (rabia, violencia o discontrol de impulsos)

Valoración del riesgo de violencia
Considerar la ideación violenta, deseo, intención, plan, disponibilidad de medios, desarrollo de plan, deseo de ayuda.
Considerar variables sociodemográficas —sexo (varón), edad (15-24), nivel socioeconómico (bajo), soporte social (escaso)
Considerar la historia del paciente: violencia, actos antisociales no violentos, descontrol de impulsos (por ejemplo, juego patológico, abuso de sustancias, suicidio o autoagresiones, psicosis)

Considerar factores de estrés explícitos (por ejemplo, conflicto marital, pérdida real o simbólica).

viernes, julio 10, 2009

Desarrollo Psicosocial de la Personalidad

Etapas del Desarrollo Psicosocial, según Erick H. Erickson

Cuadro del Ciclo Epigenético

Estadio (edad)

Crisis psico-
social

Relaciones significati-
vas

Modalidades psicosociales

Virtudes psico-
sociales

Maladapta-
ciones y
Malignida-
des

I (0-1) infante

Confianza vs.
desconfianza

Madre

Coger y dar en respuesta

Esperanza,

Distorsión sensorial y
Desvaneci-
miento

II (2-3)
bebé

Autonomía
vs. vergüenza y duda

Padres

Mantener y dejar ir

Voluntad,
determinación

Impulsividad y
Compulsión

III (3-6)
prescolar

Iniciativa vs.
culpa

Familia

Ir más allá jugar

Propósito,
coraje

Crueldad y
Inhibición

IV (7-12)
escolar

Laboriosidad
vs. inferioridad

Vecindario y
escuela

Completar
Hacer cosas juntos

Competencia

Virtuosidad
Unilateral y
Inercia


V (12-18 o más)
adolescencia

Identidad yoica
vs. confusión de roles

Grupos,
Modelos de roles

Ser uno mismo.
Compartir ser uno mismo

Fidelidad,
lealtad

Fanatismo y
Repudio

VI (los 20’s)
adulto jóven

Intimidad vs.
aislamiento

Colegas,
amigos

Perderse y hallarse a uno mismo en otro

Amor

Promiscuidad y
Exclusividad

VII (20’s tardíos a 50’s) adulto medio

Generabilidad
vs. autoabsorción

Hogar,
Compañeros de trabajo

Lograr ser
Cuidar de

Cuidado

Sobrextensión y Rechazo

VIII (50’…) adulto viejo

Integridad vs.
desesperación

Los humanos o los "míos"

Ser, a través de haber sido. Enfrentar el no ser

Sabiduría

Presunción y
Desesperanza

1. Confianza Básica frente a desconfianza.

Desde el nacimiento hasta la edad de un año, los niños comienzan a desarrollar la capacidad de confiar en los demás basándose en la consistencia de sus cuidadores (generalmente las madres y padres). Si la confianza se desarrolla con éxito, el niño/a gana confianza y seguridad en el mundo a su alrededor y es capaz de sentirse seguro incluso cuando está amenazado. No completar con éxito esta etapa puede dar lugar a una incapacidad para confiar, y por lo tanto, una sensación de miedo por la inconsistencia del mundo. Puede dar lugar a ansiedad, a inseguridades, y a una sensación excesiva de desconfianza en el mundo.

2. Autonomía frente vergüenza y duda.

Entre el primer y el tercer año, los niños comienzan a afirmar su independencia, caminando lejos de su madre, escogiendo con qué juguete jugar, y haciendo elecciones sobre lo que quiere usar para vestir, lo que desea comer, etc. Si se anima y apoya la independencia creciente de los niños en esta etapa, se vuelven más confiados y seguros respecto a su propia capacidad de sobrevivir en el mundo. Si los critican, controlan excesivamente, o no se les da la oportunidad de afirmarse, comienzan a sentirse inadecuados en su capacidad de sobrevivir, y pueden entonces volverse excesivamente dependiente de los demás, carecer de autoestima, y tener una sensación de vergüenza o dudas acerca de sus propias capacidades.

3. Iniciativa frente a culpa.

Alrededor de los tres años y hasta los siete, los niños se imponen o hacen valer con más frecuencia. Comienzan a planear actividades, inventan juegos, e inician actividades con otras personas. Si se les da la oportunidad, los niños desarrollan una sensación de iniciativa, y se sienten seguros de su capacidad para dirigir a otras personas y tomar decisiones. Inversamente, si esta tendencia se ve frustrada con la crítica o el control, los niños desarrollan un sentido de culpabilidad. Pueden sentirse como un fastidio para los demás y por lo tanto, seguirán siendo seguidores, con falta de iniciativa.

4. Industriosidad frente a inferioridad.

Desde los seis años hasta la pubertad, los niños comienzan a desarrollar una sensación de orgullo en sus logros. Inician proyectos, los siguen hasta terminarlos, y se sienten bien por lo que han alcanzado. Durante este tiempo, los profesores desempeñan un papel creciente en el desarrollo del niño.

Si se anima y refuerza a los niños por su iniciativa, comienzan a sentirse trabajadores y tener confianza en su capacidad para alcanzar metas. Si esta iniciativa no se anima y es restringida por los padres o profesores, el niño comienza a sentirse inferior, dudando de sus propias capacidades y, por lo tanto, puede no alcanzar todo su potencial.

5. Identidad frente a confusión de papeles.

Durante la adolescencia, la transición de la niñez a la edad adulta es sumamente importante. Los niños se están volviendo más independientes, y comienzan a mirar el futuro en términos de carrera, relaciones, familias, vivienda, etc. Durante este período, exploran las posibilidades y comienzan a formar su propia identidad basándose en el resultado de sus exploraciones. Este sentido de quiénes son puede verse obstaculizado, lo que da lugar a una sensación de confusión sobre sí mismos y su papel en el mundo.

6. Intimidad frente a aislamiento.

En la adultez temprana, aproximadamente desde los 20 a los 25 años, las personas comenzamos a relacionarnos más íntimamente con los demás. Exploramos las relaciones que conducen hacia compromisos más largos con alguien que no es un miembro de la familia. Completar con acierto esta etapa puede conducir a relaciones satisfactorias y aportar una sensación de compromiso, seguridad, y preocupación por el otro dentro de una relación. Erikson atribuye dos virtudes importantes a la persona que se ha enfrentado con éxito al problema de la intimidad: afiliación (formación de amistades) y amor (interés profundo en otra persona). Evitar la intimidad, temiendo el compromiso y las relaciones, puede conducir al aislamiento, a la soledad, y a veces a la depresión.

7. Generatividad frente a estancamiento.

Durante la edad adulta media, en una etapa que dura desde los 25 hasta los 60 años aproximadamente, establecemos nuestras carreras, establecemos una relación, comenzamos nuestras propias familias y desarrollamos una sensación de ser parte de algo más amplio. Aportamos algo a la sociedad al criar a nuestros hijos, ser productivos en el trabajo, y participar en las actividades y organización de la comunidad. Si no alcanzamos estos objetivos, nos quedamos estancados y con la sensación de no ser productivos.

No alcanzar satisfactoriamente la etapa de generatividad da lugar a un empobrecimiento personal. El individuo puede sentir que la vida es monótona y vacía, que simplemente transcurre el tiempo y envejece sin cumplir sus expectativas. Son personas que han fracasado en las habilidades personales para hacer de la vida un flujo siempre creativo de experiencia y se sienten apáticos y cansados.

Las personas generativas encuentran significado en el empleo de sus conocimientos y habilidades para su propio bien y el de los demás; por lo general, les gusta su trabajo y lo hacen bien.

8. Integridad del yo frente a desesperación.

Mientras envejecemos y nos jubilamos, tendemos a disminuir nuestra productividad, y exploramos la vida como personas jubiladas. Durante este periodo contemplamos nuestros logros y podemos desarrollar integridad si consideramos que hemos llevado una vida acertada.

Si vemos nuestras vidas como improductivas, nos sentimos culpables por nuestras acciones pasadas, o consideramos que no logramos nuestras metas en la vida, nos sentimos descontentos con la vida, apareciendo la desesperación, que a menudo da lugar a depresión.